sábado, 11 de octubre de 2014
La "crisis" de los 20
Nadie me había hablado de ésta etapa, me habían hablado de la adolescencia o de la edad del pavo pero nadie me había hablado de cuando tuviera 20 años. El momento donde se vive en una laguna emocional espectacular. A punto de terminar la carrera universitaria, piensas que has pasado varios años para nada porque tienes la sensación de que no estás lo suficientemente preparado, porque todas las empresas buscan gente con experiencia y bueno, tú, pues estás únicamente a punto de terminar. Llegas al trabajo, a tus primeras prácticas y te pasas el día pasando datos a ordenador horas y horas pensando que odias tu trabajo y al siguiente día piensas que no estaba tan tan mal y al otro día piensas que te has confundido de carrera. Te pasas día y noche buscando nuevas ofertas de trabajo pero no hay nada útil en ningún sitio y te acabas buscando cualquier excusa para no tener que estar toda tu vida en algo tan rutinario como es una oficina. Buscas irte de viaje, de mochilero, Erasmus, intercambio, alguna aventura que te consiga dar un brinco en tu vida. Por otro lado están los amigos, con los que ya no te ves tanto, te gustaría verte más pero es imposible cuadrar horarios y si acaso quedas con algún amigo es para ir "de tranquis", dando una vuelta en coche, yendo a tomar algo o simplemente estar sentados en un banco. Todo el mundo tiene cosas que hacer, todo el mundo tiene su trabajo, muchos de ellos tienen sus parejas... Te paras a pensar en la cama en las locuras que hacías hace tan solo unos años con ellos y se te pone el nudo en la garganta y no te acuestas hasta las tantas y poco a poco, se va rompiendo el lazo que te unía tanto a ellos. Intentas apoyarte en tu familia pero tu familia tampoco es lo que era, todo ha cambiado y cada vez te empiezas a sentir más solo. Empiezas a sentir que no perteneces a ningún grupo de amigos, empiezas a sentir que tu pasado fue mejor y te aferras a la nostalgia de cuando eras solo un simple niño, sin preocupaciones... Empiezas a desear que aparezca una persona lo suficientemente interesante como para querer conocerla más, que sea inteligente y que en parte se parezca a ti y en parte no, estás hecho un lío. Todo esto hace que te envuelvas en una espiral de soledad y de no saber qué hacer con tu vida. Será que no te sientes igual sin que nadie te diga lo que tienes que hacer, aunque parezca mentira... Empiezas a desear y en tu cabeza solo está la palabra ojalá, ojalá y ojalá. Supongo que al igual que yo muchos estarán en ésta época así que vamos a aprovechar y... ¡buen finde!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario