domingo, 21 de diciembre de 2014

Electrobeach 2014

Hoy, 21 de diciembre, casi 6 meses después, recordamos todo lo que pasó en Port Barcarés. Todo empezada normal, un día normal, Viernes 11 de julio de 2014. 7 de la mañana, suena el despertador y todos preparados para ir al mejor festival en el que habíamos estado hasta la fecha. Preparar las últimas cosas de la mochila, repasar por si faltaba algo y listos para salir. A las 9:30 vienen Mario y Chema hacia la Rambla a recogerme, después de unos minutos y una pantalla de móvil rota, decidimos salir a por Sergio, con tantas ganas de llegar no tardamos más de 5 minutos en estar en casa de Roger. Pero Roger venía de trabajar y estuvimos esperando un buen rato hasta que llegó(inusual tener que esperarle). 10:30 de la mañana, el conductor, Mario, dice: "Bueno pues, vamos, ¿no?" a lo que respondemos todos claramente que cuanto antes mejor. Ya en la AP-7 dirección Francia, con nuestra música electro-latino y electro-house, vamos variando y amenizando el viaje y al cabo de poco rato decidimos parar a estirar las piernas un poco. Decidimos salir y a las 12 y pocos minutos nos encontrábamos ya cerca de Barcarés sin muchas complicaciones. Aquí empieza el sinfín de problemas y risas... Al pasar por uno de los peajes franceses, el cajero no acepta ninguna de las tarjetas Visa disponibles, empezamos a montar una cola de unos 10 coches pitando todos a la vez, aunque después de 3 o 4 minutos ya estuvo arreglado. 12:30 horas aproximadamente, llegada a Port Barcarés y la zona del festival. Largas colas y una gran cuantía de gente a lo que Mario pregunta: "¿Qué queréis hacer, vamos a aparcar ya o preferís hacer algo?" a lo que yo contesto "Hombre, una vuelta de reconocimiento no estaría mal..." a lo que empezamos a reir, a sacar los móviles y grabar todas las risas mientras sonaba Bad de David Guetta y Booyah de Showtek entre otras. La cantidad de gente que nos gritaba y nos saludaba era espectacular, banderas francesas, holandesas, españolas, etc. Lleno de seguridad esas primeras horas anteriores al festival, un guardia nos dijo (ultra en serio) "Subidla, que no se escucha, por favor." mientras que seguíamos subiéndola y partiéndonos. Otra vuelta más y decidimos ir a buscar nuestro parking. Aproximadamente a las 13:00 estábamos en nuestro parking, cercano a un pinar, un camping, la playa(que lo descubrimos al día siguiente) e infinidad de coches. Nos decidimos a comer y sacar la bebida. También pasaron cosas inusuales (como en cada viaje), Mario empezó a hacer selfies ante nuestras atónitas miradas por lo que estaba haciendo Mario. Ahí ya vimos que iba a ser un buen festival. Después de estar bebiendo un rato, escuchamos un sonido único, escuchado por primera vez, éramos nosotros, empezando por Sergio, pasando por Roger, Chema, Mario y yo que parecía decir: eeeeeeeeeeh, oooooooooh, eeeeeeeeeh, y así sucesivamente. Después de haber bebido cada uno su cachito de whisky, excluyéndome, siendo yo muy homosexual solo con vodka, decidimos ir hacia el festival. Por el camino, aproximadamente unos 400/500 metros, nos encontramos a miles de jovenes como nosotros que lo querían pasar muy mal, llorando por lo que se les venía encima, la fin del mundo prácticamente. Estábamos ya en las puertas y se escuchaba la multitud y la música al lado, nos pusieron nuestras pulseras azules y empezamos a saltar dentro (tope de tristes). Eran las 17:30 aproximadamente y el set de Dubvision estaba acabando, era el encendido de la mecha, era el pre del pre del pre-electrobeach. Entraron Krewella, las de Chicago, siendo casi pioneras en la música electro en género femenino eran ese año las más famosas junto a Nervo, que había ido el año anterior, con su tema "Enjoy the ride" lo reventaron y fue con lo que más disfrutamos casi. Una hora más tarde llegaría Hard Rock Sofá, haciendo buen repertorio. Aunque un poco cansados decidimos volver al coche un rato, mientras por ese tiempo iba sonando Dj Antoine, el mejor Dj del este europeo y que había sido muy famoso en España en los últimos años, con "Sky is the limit" o "Welcome to St. Tropez" entre otras. A Chema se le quedó un himno perteneciente a él mezclando "Light it up", cosa que luego sería muy importante en el día siguiente (no sabemos porqué pero sí, al día siguiente). Volvimos con R3hab un rato más tarde, de los mejores dj's de 2014 habiendo mezclado Revolution con Nervo y Umet Ozcan, siendo una de las canciones más populares en el ámbito, lo reventó. Algunas bengalas se veían y nos pusimos demasiado cerca, ahogándonos e incluso quemándonos. Un rato más tarde, el dj Francés, DJ Snake, con su repertorio, incluyendo la canción más famosa a nivel mundial del año junto a "Happy", "Turn down for what", hizo un auténtico espectáculo. Más tarde llegaron W&W, haciendo lo más espectacular de la noche, haciendo temblar el suelo con sus temazos, incluyendo "Bigfoot" y con un gran espectáculo de fuegos, a Mario no le gustaron, todo hay que decirlo. Llegó el momento más esperado para la enorme mayoría de los asistentes al festival, uno de los Dj's más famosos en la carrera del House llegaba, era Calvin Harris, entre algunos problemas de imagen, amistades que asistieron al evento como el actor Will Smith y su música, hizo un auténtico fiestón, aunque pasó algo raro de "ver" en un festival y es que repitió la canción "Summer" dos veces al despedirse. Había tocado todos sus mejores temas previamente, entre ellos Drinking from the bottle, We found love, We"ll be coming back, Under Control, etc. Estamos todos de acuerdo en que nos gustó a todos. El festival era todo el rato lo que indica su nombre, algo para aprovechar y disfrutar al máximo y sin fuentes ni agua, la sed era increíble. Nos habíamos separado y estábamos Mario y yo solos desde Calvin Harris. Apareció Armin Van Buuren, el mejor dj del mundo durante 4 años, 3 de ellos seguidos, para la gente amante del estilo. Se le puede definir casi como la perfección hecha persona, debido a su gran pasión por la música, siempre sonriente en el escenario, disfrutando lo que hace, además de hacer que la gente disfrute y lo pase bien y introduciendo mensajes "sentimentales" en su música, todo en uno. Mezcló "Save my night" y "This is what it feels like" entre otras. Mario y yo nos fuimos en mitad del set de Armin, muertos ya. Ese era el final del primer día, un día épico donde los haya.






Empieza el segundo día. Nos levantamos bastante pronto y nos encontramos a Chema y Sergio acurrucados en un saco de dormir en el pinar que teníamos al lado. Después de despertarles y gritarle calvo a un calvo que tenían cerca durmiendo decidimos ir a comprar por algún centro comercial cercano, a unos 10 km estaba el centro comercial más grande del departamento de los Pirineos Orientales. Un centro comercial cualquiera, no muy grande, nos dirigimos al Carrefour a por más comida y más bebida y algo inusual, wi-fi para Mario. al cabo de un rato bien grande nos dirigimos al parking a comer y al terminar fuimos a la playa a dormir después de un baño mientras la gente nos miraba raro y nosotros sin saber porqué... Mientras los primeros artistas del día empezaban sus sets en el festival. Por ese momento mientras "medio dormíamos" se me grabó un himno a mí, de la cantante sueca Lykke Li, "I follow rivers" incluída en la película "La vida de Adèle". Al cabo de un rato nos dirigimos a beber un poco antes del festival, ese día con más calma y con más alcohol, fuimos mejor preparados al festival. Tras un buenísimo rato con Beneït Cases, el señor "Chafatot" de Prats de Molló, la frontera francesa, nos dirigimos hacia el festival muy muy contentos. Todos con las gafas, hablando con toda la gente que nos encontrábamos. Amantes de Swedish House Mafia, papás noeles, Power rangers, conejitas, muñecos de seguridad, grupos de españoles y demás especímenes. Mientras Roger bebía Gaseosa con sabor a piruleta de fresa, Chema encontraba a un chico con su misma camiseta nos adentramos, Mario se encontraba mal pero bien, Sergio estaba contento yo me contentaba más al conocer a todos los grupos de chicas. Ya dentro, empezamos a escuchar al mejor dj ruso, desconocido totalmente en el resto de Europa, no hizo un fiestón y decidimos empezar a hacernos fotos con Pikachus, Romanos, chicos con gorras rosas, chicos con camisetas que iluminaban, panteras rosas, entre otros. Más tarde, Example, un buen festival, aunque mejor sería cuando llegara Fatboy Slim, creador del himno del electro de los próximos años, "Eat, sleep, rave, repeat". Un auténtico fiestón el que hizo el británico de 50 años en aquellos momentos, creador de canciones de Fifa entre otras. Justo después llegó Sander van Doorn, con uno de los himnos de Project X que nos hizo revivir aquella película en medio de un festival, muy buen show de fuegos también. El penúltimo artista del festival fue el americano Tinie Tempah, uno de los cantantes más famosos a nivel mundial, de estilo rapero y electrónico, habiendo actuado varias veces en España, el cual muestra en un videoclip su amor por España, fue el único que cantó todas las canciones y que lo reventó. Cantó temas como Drinking from the bottle, Tsunami, Trampoline, acabando con Miami 2 Ibiza de Swedish House Mafia. Con ésta última dio paso a uno de los integrantes de Swedish House Mafia, el sueco Axwell, considerado el dj con más trayectoria de los últimos 10-15 años junto a David Guetta y Steve Angello. El dj más trabajador, más serio a la hora de trabajar y crear canciones y uno de los más expertos, capaz de mezclar varios sonidos a la vez sin que sea excesivamente música comercial y a la vez junte algo de "sentimental" en su música, todo en uno. Empezó el set con música de sus inicios, igual muy anticuada para la mayoría del público, con puro house. En esos momentos, volvimos a encontrar el señor Chafatot de nuevo. De repente ahí cambió todo, empezó a sonar One (your name), Miami 2 Ibiza, Greyhound, We come, we rave, we love, I am, Can't hold us down (desconocida aún en julio), In my mind, Every teardrop is a waterfall, Ping Pong (de Armin van Buuren), Center of the universe, Save the world, Sun is shining (aún desconocida) y por último, mi canción favorita, para finalizar el mejor festival hasta ahora, Don't you worry child con todo el festival gritando y saltando después de dos días a tope.



El festival acababa de terminar pero para nosotros aún no, nos íbamos dirección coche por medio de la carretera, gritando, saltando, etc. Fue el mejor festival posible. Fuimos al coche a por nuestras cosas para dormir en la playa. Nos tumbamos, empezamos a decir chistes y cosas sobre la luna llena mientras Roger y Mario a los 5 minutos ya estaban durmiendo. Unos 3 minutos más tarde dijo Chema, "voy a dar una vuelta" a lo que yo le contesté que me iba con él. Fuimos por donde habíamos venido, haciendo de las nuestras por donde pasábamos, a partir de aquí, poco más se puede contar, pero hay que reconocer que pasamos uno de los mejores momentos de nuestras vidas aquella noche. A la mañana siguiente, ya volvíamos, Chema y yo sin haber dormido fuimos a la playa a por los demás pero primero nos metimos en la playa desnudos, siendo las 7:30, con el agua congelada, justo antes de una ducha mientras Mario estaba flipando con nosotros, que estábamos tope de tristes por la noche con el grupo de franceses/as que habíamos conocido. Un rato más tarde decidimos volver y antes de pasar por casa, dos vueltas de reconocimiento, dejamos a Sergio, a Roger y ahí terminó todo. Muchas gracias por este viaje, ¡cabrones!

sábado, 11 de octubre de 2014

La "crisis" de los 20

Nadie me había hablado de ésta etapa, me habían hablado de la adolescencia o de la edad del pavo pero nadie me había hablado de cuando tuviera 20 años. El momento donde se vive en una laguna emocional espectacular. A punto de terminar la carrera universitaria, piensas que has pasado varios años para nada porque tienes la sensación de que no estás lo suficientemente preparado, porque todas las empresas buscan gente con experiencia y bueno, tú, pues estás únicamente a punto de terminar. Llegas al trabajo, a tus primeras prácticas y te pasas el día pasando datos a ordenador horas y horas pensando que odias tu trabajo y al siguiente día piensas que no estaba tan tan mal y al otro día piensas que te has confundido de carrera. Te pasas día y noche buscando nuevas ofertas de trabajo pero no hay nada útil en ningún sitio y te acabas buscando cualquier excusa para no tener que estar toda tu vida en algo tan rutinario como es una oficina. Buscas irte de viaje, de mochilero, Erasmus, intercambio, alguna aventura que te consiga dar un brinco en tu vida. Por otro lado están los amigos, con los que ya no te ves tanto, te gustaría verte más pero es imposible cuadrar horarios y si acaso quedas con algún amigo es para ir "de tranquis", dando una vuelta en coche, yendo a tomar algo o simplemente estar sentados en un banco. Todo el mundo tiene cosas que hacer, todo el mundo tiene su trabajo, muchos de ellos tienen sus parejas... Te paras a pensar en la cama en las locuras que hacías hace tan solo unos años con ellos y se te pone el nudo en la garganta y no te acuestas hasta las tantas y poco a poco, se va rompiendo el lazo que te unía tanto a ellos. Intentas apoyarte en tu familia pero tu familia tampoco es lo que era, todo ha cambiado y cada vez te empiezas a sentir más solo. Empiezas a sentir que no perteneces a ningún grupo de amigos, empiezas a sentir que tu pasado fue mejor y te aferras a la nostalgia de cuando eras solo un simple niño, sin preocupaciones... Empiezas a desear que aparezca una persona lo suficientemente interesante como para querer conocerla más, que sea inteligente y que en parte se parezca a ti y en parte no, estás hecho un lío. Todo esto hace que te envuelvas en una espiral de soledad y de no saber qué hacer con tu vida. Será que no te sientes igual sin que nadie te diga lo que tienes que hacer, aunque parezca mentira... Empiezas a desear y en tu cabeza solo está la palabra ojalá, ojalá y ojalá. Supongo que al igual que yo muchos estarán en ésta época así que vamos a aprovechar y... ¡buen finde!

martes, 15 de julio de 2014

"Mi síndrome viajero" en Budapest

3 de Julio, hoy no es un día cualquiera, otra vez me voy de viaje al extranjero después de muchos meses. Llego al aeropuerto y me dirijo a preguntar cuál era mi avión. Todos los pensamientos, olores, sabores y colores que tenía tan frescos en mi memoria empezaban a ser recuerdos difusos, formando una lluvia de lugares a los que querer volver una y otra vez. Necesitaba volver a perder la noción del tiempo y no saber en qué día estaba. Necesitaba que los domingos no fueran tristes pensando en cómo cambiar mi vida. Quería que todos los pensamientos fueran sobre el próximo avión, el próximo hotel, cuánto me podía ahorrar en comida y todo lo que me esperaría por delante. Qué me esperaría al bajarme del siguiente avión, del siguiente barco, del siguiente tren, del siguiente tramvia, etc. Lo mejor de estar lejos de todo lo que conozco es saber que a cada paso que dé, me espera algo totalmente nuevo. No tener un camino u horario aprendido en que me sé de memoria cada semáforo, cada tienda, cada esquina, hace que me fije en todo lo que me rodea y que esté alerta para no perderme nada. Es entonces cuando tengo la sensación de estar viviendo un momento único y que todo lo demás no importa. Reconozco que estoy enganchado a esta forma de vida. Estoy aquí, en este lugar ajeno a mi mundo, ahora, y puede que nunca jamás regrese. Tengo que saborear cada momento y guardarlo en el disco duro para recuperarlo en alguna ocasión en el futuro. No recuerdo qué pasó hace 3 semanas en un día cualquiera trabajando, pero quiero recordar que estuve aquí. A pesar de la cantidad de sitios en los que he estado, siempre me cuesta adaptarme al cambio. Nunca dejará de sorprenderme la capacidad de adaptación del ser humano. Reconozco que me siento extraño cada vez que me encuentro con españoles a miles de kilómetros de casa, es algo que hace perder la magia del lugar. Qué curiosa es la curiosidad. Siento que la gente me mira porque me paro a hacerle fotos a cosas que a ellos no les llama la atención. Es su día a día, para mí no, muchas de las cosas que veo son extrañas, cada cosa se merece un poco de mi tiempo en pensar sobre ello y dedicarle alguna foto. A la vez que me miran, me entra la risa, es todo tan extraño... Seguro que estando en Barcelona he mirado a alguien por hacerle una foto a cualquier cosa normal. Qué curiosa es la curiosidad, sobretodo cuando no pretende serlo. Hay muchas cosas que me cuestan de entender pero que siempre acepto. ¿Estar callado mientras nos sentamos todos juntos y cerca? Por algo será... La noche, la noche me engancha esté dónde esté. Por un lado, es muy parecida en todas partes y hace de pegamento para unir un sitio con otro, por otra parte, es como una máquina del espacio, un tanto peligrosa, por cierto, me lleva y me trae haciéndome soñar con otros sitios en los que quiero estar. Libertad y condena bajo la luz de colores. Cuando viajo intento no repetir destino ya que me quedan muchos sitios por estar y me va a faltar tiempo, bueno... y dinero. Aunque por otra parte, a muchos sitios quiero volver, dependiendo de cómo fue esa sensación anterior en ese lugar. Me encanta pensar que todo seguirá igual y que mi viaje será el mismo, pero eso no pasa, cada viaje es diferente. Después de cada viaje, cambias tú, cambian las personas, cambian las experiencias... Todos son buenos recuerdos aunque en su momento no lo fueran tanto. La necesidad de estar en tantos sitios hace que no tenga cuatro paredes a las que llamar hogar, y que te ata a una ciudad. No se necesita mucho tiempo para sentirse parte de ese lugar o puede ser que sea porque no me guste formar parte de algo por mucho tiempo, no lo sé... Estos días me levanté con un objetivo principal. Ver la puesta de sol tirado en el parque más grande de la ciudad, Varosliget. Sentirse libre es algo único y más con tranquilidad. Con tu bebida y comida al lado, estar tumbado descalzo es un auténtico placer después de haber recorrido tantos kilómetros a pie desde tu hostal. ¿Perder el tiempo haciendo eso? Bueno... Tenía tantas ganas que he llegado dos horas antes, pero aquí estoy, dejándome llevar. Cuando de repente, me voy un poco más al lado y veo a gente de todas las edades, ambos sexos, razas, culturas, etc. jugando a fútbol y me invitan a jugar. No tenía nada mejor que hacer. ¿Jugar a fútbol con gente de otras razas, de otras edades, que no hablan el mismo idioma? Por algo será... El fútbol es un idioma universal. Definitivamente, me encantó, me perdí la puesta de sol pero... ¿y qué importa? Mañana pienso repetirlo! Ir solo en un avión con espacio más que limitado, con otras 120 personas al lado, haciendo ruido, con un sillón que no se reclina bien y que hace ruido durante dos horas y media, bueno, habrá que pasar por ello. Sé que como plan suena fatal pero me gusta, me gusta vivir esto desde dentro. Cuando te pierdes, es cuando te pasan cosas y cuando conoces un país de verdad, te conoces también a ti mismo. España me gusta, es un país que echo tanto de menos como echo de menos esto cuando estoy allí. Para muchos estoy loco, soy inestable, irresponsable e imprudente. Ellos no pueden llevar esta vida, no la entienden, o no la quieren... Para otros, soy como un aventurero, porque ellos también han sentido alguna vez la necesidad de romper con su vida para hacer otras cosas. Ya habrá tiempo de asentarse, o no... Sí, quiero formar una familia, bueno, eso creo... lo que no sé ni dónde ni cuándo. Lo que sí sé es que seguiría viajando, pero con ellos. Les enseñaría todos estos sitios a los que siempre querré volver y descubriríamos otros nuevos juntos. Soñar despierto es una carga muy difícil de llevar. De alguna manera soy prisionero de mi ansia de libertad constante y eso no sé si es bueno o malo... Conozco personas que son felices trabajando en el mismo sitio desde hace 10 años, con su hipoteca, sus vacaciones en Menorca verano tras verano... No necesitan más, de algún modo, siento cierta envidia. Son felices con lo que tienen y... yo no lo soy tanto. No soy feliz en un solo sitio, ¿tendré que serlo en esa ciudad que no existe? Esa ciudad que consiste en todos los trozos de los sitios en los que he estado y los que me faltan por estar. Lo sé, no me aclaro... Comprar una botella de vodka para compartirla y después acabar dejándote casi todo el dinero en pasar esa noche soñada, por algo será. Ese hostal tan... tan... hace que sientas algo nuevo, conoces gente de medio mundo que apoya a uno u otro equipo en el mundial, conoces mejor a los extranjeros y los habitantes locales y por supuesto, las chicas y te hace cambiar la forma de pensar. En cada viaje hay presente alguna chica, esa parte humana que te hace sentir libre y que es tan parecida y distante a la vez mientras tú no lo esperabas. Conocer chicas de tantas partes del mundo mientras estás tú solo y que nadie te creerá, ¿para qué valdrá? Para mí, me lo quedo para mí. Quizás esas comidas sin horario en el parque y esa cita tan... "romántica" con aquella chica húngara valdrá la pena en un futuro. Esta vez no han sido solo dos ojos azules color mar y un pelo rubio como un candil. Este viaje ha dado mucho más.